El Foro de Madrid en Santiago: un reflejo de la vitalidad de las ideas conservadoras en la juventud chilena

El pasado 3 de septiembre se dieron cita cerca de dos mil personas en el Centro de Eventos de la Universidad Católica. La gran mayoría de los asistentes eran jóvenes que, a sus cortos años, ya mostraban una clara identificación con ideas que hoy son consideradas por muchos como “pasadas de moda”.

Lejos de ello, los jóvenes presentes acompañaron con verdadero entusiasmo las exposiciones y defensas de la familia, de la iniciativa particular, del derecho de propiedad privada, del Estado de Derecho y de la seguridad ciudadana.

A lo largo de una apretada agenda de exposiciones, que comenzó con la intervención del Mandatario argentino y concluyó con la del Presidente José Antonio Kast, los asistentes pudieron conocer y acompañar las agendas públicas de diversas naciones de Iberoamérica, entre ellas Honduras, representada por María Antonieta Mejía. También se dirigieron al público parlamentarios y dirigentes de partidos de derecha de Colombia, Perú, Brasil y, por supuesto, España.

Por su parte, los Estados Unidos, fueron representados por cuatro figuras de destaque público: Brandon Judd, embajador de Estados Unidos; Kevin Roberts, presidente de The Heritage Foundation, uno de los principales think tanks conservadores estadounidenses. Además, Sarah B. Rogers, subsecretaria de Estado para Diplomacia Pública de EE.UU

En la sesión, varios panelistas recordaron el fracaso del proyecto de Constitución redactado por la izquierda, y que fue rechazado por el 62% de los chilenos hace exactamente dos años atrás.  EN esa oportunidad, las propuestas más rechazadas por el buen criterio del electorado nacional, fueron la de la “plurinacionalidad”, vinculada a corrientes ideológicas presentes en la agenda del socialismo y del Foro de São Paulo.

Particular acogida tuvo la ponencia de un joven diputado, quien recordó la importancia del principio de subsidiariedad, emanado de la Doctrina Social de la Iglesia y fundamento de la libertad de los particulares para desarrollar aquellas iniciativas que se encuentran a su alcance, sin una indebida intromisión del Estado.

Quizá una de las mayores coincidencias entre los asistentes fue la importancia atribuida a la familia natural y cristiana como fundamento de la sociedad. Todos coincidieron en afirmar que sin una familia sólida, las naciones difícilmente pueden crecer de manera armónica y estable, y terminan fatalmente experimentando un progresivo deterioro de sus instituciones y de su vida social y moral.

En pocas palabras, lo que demostró el Foro de Madrid 2026 fue la vitalidad de las ideas inspiradas en el orden natural y cristiano, así como el deseo de servirlas que existe en un sector sano, entusiasta y pujante de la juventud chilena.

Todo ello constituye un verdadero test de sanidad social y, al mismo tiempo, una razón de esperanza en la posibilidad de recuperar un futuro en el que los principios cristianos vuelvan a inspirar las instituciones que contribuyeron a hacer de Chile una nación respetada en nuestro continente.

Juan Antonio Montes

Director de Chile en la Encrucijada.

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